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Rojas, Buenos Aires, Argentina
Escritora amateurs

5/14/2013

Amor de chat




Atardecer en la ciudad, apura presuroso el paso. El torbellino que sale de cada edificio, le muestra que el horario laboral acabo, mañana será otro día en donde nuevamente volverá a su rutina de cruzarse con la realidad. Una realidad de la que al llegar la noche, escapa lentamente. Mientras sus dedos recorren con suavidad las teclas, para sumergirse en donde solo se siente seguro y tranquilo. Donde por un leve instante siente que es otra persona.La luz centelleante de la pantalla lo envuelve en la incertidumbre y el gozo de no saber, que le deparara quien este del otro lado esta noche, por unas horas sentirá que vive la vida que desea, sin esconderse o escondiendo quien en verdad es.Sus dedos recorren ágiles, tecleando un saludo escrito con la pasión y el entusiasmo, que solo siente cuando mira a través de la ventana que le ofrece como una fruta madura, el mundo en el que quiere sumergirse y no salir. Ese mundo que a diario le permite desinhibirse de sus tabúes y complejos con los que convive en su vida diaria. El sonido ya característico y conocido suena en los parlantes, un mensaje ha entrado. Con una excitación inusitada, no sentida en años, se apura a abrirlo, es ella. Esa mujer que una noche de lluvia lo hechizó y lo envolvió en los labios mas dulces, nunca antes probados por él y que hoy se le hacen tan necesarios. Con su "hola amor", a él comienzan a sudarle las manos, se revuelve inquieto en su silla, sensaciones excitantes lo recorren nuevamente al imaginar su cuerpo y el calor de sus besos, que saboreo esa noche de lujuria en que se conocieron.La delgada línea que divide la realidad de lo virtual, que él sabe que se halla fuera de la pantalla, lo mantiene dentro de la normalidad que vive a diario. Sólo por unas horas, disfrutara de la complicidad que le brinda ese mundo, en el que se sumerge cada noche, para disfrutar así sea por un rato de su compañía  Sus dedos tipean presurosos la respuesta, cuenta los minutos que demora ella en responder, cada segundo que pasa se hace interminable. Al final llega lo tan ansiado y por esta noche él se sentirá realmente vivo otra vez, y que nada puede cambiar esa realidad que existe del otro lado de la pantalla. Sus charlas no duran lo que él quisiera, pero por una hora o mas, ella será solamente de él y él de ella. Sin nadie que les impida reírse y compartir ese momento que no se les da a diario personalmente. Y de repente llega la hora del hasta mañana, ninguno de los dos quiere dejar ir al otro, pero el destino que viven cada uno por su lado, los aleja nuevamente hasta el otro día.La luz atraviesa suavemente las hendijas de la persiana, otro día ya llegó y con él la maldita rutina. Su cuerpo se desliza fuera de las sabanas enredadas producto de una noche inquieta, ella todo el tiempo estuvo en su mente y el sueño como casi todas las noches, se hizo esperar. Caminar pausado, como cansino, su cuerpo no quiere hacerlo, pero su mente lo obliga es necesario conectarse otra vez con la realidad. Las paredes de su oficina se ciernen sobre su figura encogida detrás del escritorio, solo un movimiento errático y de vez en cuando deja entrever que esta vivo. Un cúmulo de papeles y trabajo atrasado descansan sobre una una silla detrás suyo, la letanía diaria se instaló en él y nada lo puede sacar. Solo por un instante su mente divaga en el recuerdo de lo que será su llegada a casa, en donde se sentará otra vez frente al monitor para vivir con ella momentos de una ansiada felicidad. Llegó la hora y otra vez su día termina, apura el paso quiere llegar cuanto antes a su casa. Enciende la luz al traspasar la puerta y deja caer el maletín sobre el sillón, su mente se llena de recuerdos lujuriosos, en sus ojos se nota el deseo que siente por ella al recordarla desnuda en ese mismo sillón, en sus brazos y enredada a sus piernas saboreando sus labios, sus senos embebidos en néctar, mientras los embates del placer los elevaban al cielo, mientras la lluvia corría a raudales por las ventanas.Esa noche fue mágica para los dos, desde que estuvieron uno frente al otro, fue magnetismo puro. Sus bocas no pararon un segundo de saborearse y sus manos atrevidas y desenvueltas no dejaron de acariciarse, se reconocieron al instante mismo en que se tuvieron en frente. Esta noche es casi como todas desde que se vieron, pero ahora tiene la certeza que quien está del otro lado de la pantalla, lo añora con las mismas ansias que él y aunque el reencuentro se haga desear sabe que cuando suceda va a volver a ser mágico y placentero a la vez. Enciende la pc y lentamente comienza a mudarse de ropa, se quita la camisa ésta cae sobre la alfombra mullida, sus zapatos los dejó en la entrada, su pantalón se desliza indócil por sus piernas y queda al lado de la camisa, su cuerpo torneado se tensa ante el recuerdo de sus manos acariciándolo  Ya con una remera puesta, se sienta frente a esa pantalla que le vuela la imaginación y que esta noche lo acompañará en la larga charla que desea tener con ella. Comienzan con el saludo habitual, hola amor..del otro lado llega pronta la respuesta, y sus manos nuevamente comienzan a sudar. Las palabras brotan a borbotones volcándose en forma de escritura a través del teclado y la delgada linea que los separa se hace invisible, pactan un nuevo encuentro en el que ambos desataran sus pasiones controladas por la distancia y por el ansia de disfrutarse nuevamente. El día llego, esta tarde la verá y otra vez se fundirá en sus brazos. La ve llegar enfundada en un vestido gris que le delinea la figura, se desliza como una gacela, hasta su andar es felino. Le abre la puerta y al traspasar el umbral ella deja una estela con su perfume, cierra y al girar la tiene frente a él, sus labios se le ofrecen como fruta madura y presto se dedica a besarle con esa pasión que lo invade cada vez que la tiene cerca de su cuerpo, sus movimientos se hacen acompasados y febriles, la gira y la toma de las nalgas, Sus lenguas se traban en un beso apasionado, sus manos comienzan a acariciarla lentamente y mientras ella sucumbe a sus labios, la desnuda. En sus venas comienza a subir la temperatura, el calor comienza a invadir cada recodo de su cuerpo y del de ella, lo presiente por sus gemidos y la urgencia de sus manos, guiándolo en el recorrido hasta sus senos, que turgentes saborea con el placer que le provocan la suavidad de ellos. Las manos de ella se hunden en su pelo, se recuesta en el sofá atrayendolo hacia ella, su cuerpo se arquea para recibirlo en su pelvis, su lengua la eleva hasta el goce que le provoca espasmos en su cuerpo al llegar al orgasmo. Con cada sensación su cuerpo se enerva, se tensan sus músculos y comienza a sudar, ella gime y eso a él lo excita aun mas, ella se desliza hasta su ingle y lentamente comienza a lamer su glande que se le ofrece enhiesto y majestuoso, con cada succión siente que lo lleva al paroxismo del deseo, entonces la voltea y se monta sobre ella, le abre las piernas y la penetra con suavidad y a la vez con fuerza, en cada movimiento se acoplan, cabalga sobre su vientre siente cada orgasmo de ella mojandolo, la sensación es indescriptible, succiona su senos con avidez y cada vez se eleva mas la temperatura ahora el goce es máximo para los dos, se entregan en cuerpo y alma, ella lo recibe como la flores a la primer lluvia de primavera y en unisono se dejan llevar por el orgasmo final que los dejará exhaustos y felices. En un abrazo interminable sus cuerpos descansan entre besos y caricias presagiando el preludio de un nuevo encuentro.Su cabeza descansa indolente sobre su pecho, su cabellera larga y sedosa lo envuelve sensualmente. Bajo la tenue luz de la habitación su cuerpo se ve magnífico, las cicatrices del paso del tiempo no le restan belleza porque él entiende que cada una es un paso importante en la vida de esa mujer que él ama.  La acaricia embelesado, no da crédito a lo que sus ojos ven, ella lo deja hacer, la vergüenza de dejarse ver por él la perdió desde el primer momento en que lo tuvo enfrente y beso sus labios. Todo vestigio de cordura lo perdió en ese primer beso, ella sabe que está en riesgo de enamorarse, pero aún así no le importa. Le sonríe como gata en celo y eso a él lo desarma, la noche termino y los dos deberán volver a sus rutinas diarias, siente que no quiere dejarla ir pero debe hacerlo. Ella comienza a vestirse y en cada movimiento él siente que parte de la vida se le va, al traspasar el umbral el momento idílico habrá terminado. Se dirige a la ducha, el golpe del agua caliente lo deja por segundos inconsciente y lo arranca con brutalidad de los recuerdos de esa noche que ahora le resulta efímera. Mientras toma su café, acomoda el maletín toma el saco que descansa sobre el sofá y se dirige a la puerta, con un movimiento seco la abre y la realidad lo transporta otra vez a la rutina diaria. Ya en la oficina todo vuelve a ser normal, dentro de la anormalidad que él vive a diario. Un mensaje en su celular le provoca una sonrisa, casi como una mueca dibujada en su rostro para quien nunca lo ha visto sonreír  lo saca del sopor que le provoca el trabajo y lo transporta a otra fase de su vida, donde nada ni nadie lo puede tocar ni ver quien en realidad es. Un hombre que comenzó a enamorarse a través de una pagina virtual y que hoy no puede quitar de su cabeza a esa mujer, que por primera vez lo sacude de pies a cabeza. Una mujer que se caló en sus huesos y en su alma, solitaria y perdida en un mundo donde nada tenia sentido para él. Ella lo sabe y sabe también que lo tiene rendido a sus pies, como ella lo esta a los de él. Él también se calo en sus huesos y en su alma y sabe con certeza que no pasará mucho tiempo más, hasta que estén definitivamente juntos. Sonríe y recuerda cada detalle de la noche anterior, en que sintió como sus labios y sus brazos eran enteramente suyos, sabe que él es de ella y nada ya cambiará eso. Sin dudar, contesta el mensaje y la cita para un nuevo encuentro, no sólo quiere estar en la intimidad con ella, quiere compartir otras cosas, ver como se ven juntos a la luz del día , así que esta vez su cita será en un lugar a la vista de todo el mundo. Ansioso espera su respuesta, ésta no tarda en llegar. Ya está, mañana al mediodía será al final la cita en que ambos verán si además de piel, hay otra cosa entre los dos. Toma lentamente su martini mirando incesantemente hacia la puerta de entrada del restaurante  espera ansioso su llegada. Por fin el momento llegó, ella indolente y con total desparpajo ingresa al lugar llenando con su brillo y belleza todo el ambiente. Los comensales voltean para verla es una llamativa mujer y no pasa desapercibida aun enfundada en un largo abrigo negro, su cabello cae en cascada sobre sus hombros, al quitarse las gafas sus ojos verdes destellan recorriendo el lugar, se posan sobre él y sonríe. Se acerca a la mesa y con una sencillez inusual al levantarse él para recibirla, lo abraza y besa apasionadamente. Él la deja hacer como siempre y al mirar alrededor nota la envidia en los ojos de los demás caballeros. Entre risas y mimos fugaces almuerzan, es hora de volver a sus respectivos trabajos, ambos deciden encontrarse por la noche y es ahí donde él le hará la propuesta que hace rato viene madurando en su mente. La cena está lista, el mantel que decora la mesa le da majestuosidad al comedor, las velas rojas encendidas le dan intimidad al ambiente. Suena el timbre, ella esta hermosa y a sus ojos es perfecta, su sonrisa atrapante lo embelesa  y su perfume lo embriaga otra vez. Mientras cenan no dejan de prodigarse mimos, la hora de la verdad ha llegado, siente que es el momento justo para hacerle su propuesta y sin pensarlo se lo dice. "Anabella, se que hace tiempo que nos conocemos y me gusta estar contigo, en este tiempo comprendí que te amo"....ella lo mira detenidamente y su rostro dibuja una sonrisa, "Lo sé, Marcos...a mi me sucede lo mismo", él retiene el aliento no sabe si ella va a aceptar lo que tiene en mente. " Quiero que vivas conmigo", le suelta sin meditarlo y mirándola a los ojos. Ella agacha la mirada, en su mente se dibujan mil sensaciones y aflora el miedo. Ya sufrió por amor y no está dispuesta a hacerlo nuevamente, otro abandono no lo soportaría. Antes de responderle necesita saber que él de verdad la ama y sin esa certeza se le hace imposible responderle. Toma aire y risueña le dice, " Necesito saber si realmente me amas y para eso tenemos que dejar de vernos una semana, nada de contacto físico ni virtual, aceptas?". Él siente que por un minuto su mundo e ilusiones se derrumban, no es la respuesta que esperaba.
La semana pasó, fue una tortura esperar todo este tiempo sin tener noticias de ella. Llega su casa y con desesperación enciende su pc, otra vez el destello de la pantalla le recuerda el primer día que hablo con ella. Ansioso la busca, del otro lado ella espera impaciente su mensaje, desea no haberse equivocado con el tiempo que le pidió  Suena el timbre característico de la pc, abre el chat y lee, casi con lágrimas en los ojos ríe de alegría, él la ama y ella ahora tiene la certeza de que no se equivocó. Esta historia que empezó hace meses a través de una red virtual, hoy se transforma en algo real, ya nada impedirá que se amen y estén juntos, ellos lucharon contra todos los tabúes de una relación que casi nunca termina bien, para ellos la vida real recién comienza y están dispuestos a disfrutarla juntos. 

Lisbeth.